Al otro lado del charco

6 de May de 2006. Escrito por Marcela.

Hallo Papa

Jetz bin ich auf Deustch geschreiben. Ich habe Angst, aber ich denke dass es eine gute Möglichkeit fur uns ist.

La experiencia del viaje nos ha hecho reflexionar mucho sobre la naturaleza del mismo, entre otras cosas que pareciera que se convierte en una oportunidad de la élite. Por ejemplo en los areopuertos y más especificamente en migración si contestas en inglés las posibilidades se agrandan. Unos compatriotas estuvieron antes que nosotros y les hacían preguntas, tras pregunta por no saber inglés.

Los viajes de avión son maravillosos pero no ayudan mucho a la hora de desconectarse de la vida que uno “deja”. He tratado de tener buen ánimo pero si me da pena saber que no se puede abrazar, en todo caso por lo menos uno puede escuchar. Mi corazón se alegró enormemente al escuchar las voces de la familia especialmente del pequeño Joaquín.

Conocer otras personas de países diversos nos enseña que en general somos lo mismo pero con diversas costumbres. El papelón de ahora fue que en vez de esperar el semáforo para cruzar nos pasamos la calle. Ya entiendo porque hay tantos accidentes de tránsito con latinos. Es una mentalidad disfuncional a una sociedad que no tiene otros códigos.

Es prematuro decir la gente es así o es asa, pero he podido sentir que la mayoría de los alemanes son gente amable. Claro que hay uno que otro groserín. No entendí lo que dijo una señora pero seguro que eran groserías y creo que estuvo a punto de pegarme y todavía no entiendo muy bien porque.

Creo que Margarita tiene toda la razón en cuanto al costo de las cosas. Uno puede buscar precios más convenientes sino resulta que en efecto por una camisa puede uno pagar 80 euros o 14. No son de la misma marca, claro pero si son ambas de buena calidad.

El transporte es caro un viaje como de la ferretería a la católica cuesta 2,20 euros y el tren de Quito-Sangolquí-Quito cuesta 12, 20 euros. Claro que tienen otros tipos de billetes, por ejemplo es mejor si uno esta en grupo de hasta 5 personas comprar el billete de un día que le da acceso a toda una red de transporte reduciendo significativamente los costos.

Otra cosa es que cuando uno llega con dólares quiere cambiarlos y lo cambian a precio de oro, casi a 1,55 por dólar. El sistema de cambios requiere el pago de una comisión para los que no tienen cuentas.

Si se quiere aprender el alemán es importante hacer amigos alemanes que ahorita no los tengo pues toda la casa excepto Günter (el cocinero muy buena gente) y su familia que son alemanes los demás son de otras nacionalidades y eso no permite una buena buena práctica del mismo.