Museo de Egipto

9 de September de 2006. Escrito por Marcela.

Papá querido:

Este es el mes. Lo único que te pido es que nos ayude a no peder de vista la verdadera razón de la vida, ser felices.

Hace unos días leí una historia que me llenó los ojos de lágrimas. La historia se titulaba un Ángel en la Calle 109 en alguna ciudad de Estados Unidos.

Narra un terrible accidente de autos y la historia de una madre con sus gemelos. Ella estaba atrapada en los hierros retorcidos de su auto y gritaba para que le ayudarán a ver a sus hijos. Cuando pudo salir, ella decía que sus hijos de cuatro años estaban atrás, nadie le creyó porque no había rastro de ellos. Dejó a la policía y empezó a gritar para que le ayuden a encontrar a sus pequeños de pronto un oficial, se bajó de su patrulla y le dice, ¿son ellos?

Los niños dijeron que su padre los sacó y les dijo que aguardarán por su madre, que el siempre les estaría cuidando. Ella respondió que no podría ser, porque su esposo murió hace un año.

Los niños volvieron a repetir la historia a su Madre, ellos decían la verdad.

Papá del alma, yo creo que eres nuestro ÁNGEL. Que nos cuidas mucho.
Cambiando de tema papá del alma, te cuento que hace poco hubo una serie en la TV alemana sobre el hallazgo de la Tumba de Tutankamon. Me sorprendió ver como le llevó más de 30 años de vida Howard Carter, que fue quién la descubrió. Esta fue una de las razones para querer visitar el Museo de Egipto de la Universidad de Bonn.

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Me gustó, claro que si lo comparo con nuestra visita al Museo Británico, en Londres es una muestra infinitamente pequeña.

Los museos famosos son una delicia pero también uno necesita mucho tiempo para visitarlos y al final, visita lo que considera más “representativo”. Creo que con los pequeños uno tiene la oportunidad de “profundizar” un poquito.

Me encantó ver como nuestra mente se va abriendo cada vez más a la lengua alemana y que pudimos entender mejor las descripciones.
El museo tabién ha pensado en los niños para que no se aburran y hay tres distintos tipos de “juegos-prueba” dependiendo de sus edad. Ellos deben ir observando las vitrinas y constestar ciertas preguntas.

Uno de mis descubrimientos fue ver que existían unas especies de almohadas de piedra parecidas a una de las culturas del Ecuador.

A Mauricio le llamó la atención la figura de la diosa Isis y que tenía en brazos a su hijo.

El pensar en la vida después de la muerte siempre será un misterio que ha preocupado a la humanidad desde tiempos inmemoriales.

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